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INCENDIOS FORESTAIS

 

 

 

 

INUNDACIONS

Página de contenido

TERREMOTOS

INCENDIOS  FORESTAIS

                    Incendios  Forestais

      Na actualidade   son  un     dos   máis  importantes  desastres    naturais   ós   que    se

enfrontan  as  sociedades    modernas  e  constitúen un   problema   medio    ambiental

moi  grave.

Prodúcese  cando  o  lume  afecta  a combustibles  vexetais  naturais  e

propágase  a traves  do  monte.

  os  lumes  provocados polo raio son  de  carácter natural  o  resto, que  supon

o  95% dos  incendios son  imputables á  actividade humana.


        A   Natureza  ou   estado  da  vexetación, a topografía  do  terreo  con  pendentes  pronunciadas  e valgadas

moi  marcadas xunto  ós  elementos  meteoroloxicos, vento, humidade e  temperatura  son  factores claves

na  propagación  dos  incendios  forestais.

QUE  FACER  EN  CASO  DE  EMERXENCIA

MEDIDAS  DE  PREVENCIÓN

  Non  faga  nunca  lume  no  bosque  nin  nos  seus  arredores

     

      Apague ben  os  mistos e  cigarros  e  non  os  tire ó  chan, nin pola  ventá  do  coche.

 

Elinine  a  maleza  dos  arredores  da  súa  casa.

   Non  abandone no  monte  botellas   ou  obxectos  de  cristal.

      En  épocas   de  risco de  incendio, ir  ó  monte  sempre  e  cando  se  conexa  ben  o  terreo,

             as  vias  de  comunicacións   e  ca miños  alternativos,  e  preferible  facelo  sempre  por  zonas 

             de  grande  visibilidade.

                                                      EN  CASO   DE  INCENDIO

    Se  o  lume  é  pequeño  atáqueo  na  súa  base

   Se  non  se   apaga  fácilmente, avise  á  Central  de  Incendios  Forestais. Tlf. 085  ou  112

   Trate  de  alonxarse  polas   zonas  laterais  do  mesmo  e  sempre  en  sentido  contrario  ó

        da  dirección   do  vento.

   Procure   non  dirixirse  cara  os  barrancos, bagoadas, nin  intente  escapar ladeira arriba cando 

        o lume  suba  por  ela.

     Alónxese  do  incendio  polas  zonas  máis  desprovistas  de  vexetacion  e  recorde  que  un  cámbio

         na  direcció  do  vento pode  facer  que  o  lume  ó  rodee.

     Non  intente  atravesar a  pé, ou  con  calquera  tipo  de vehículos  a  estrada afectada  por  frontes  de

         lume   ou  con  zonz  de   acumulación  intensa  de  fume  que  impida  visibilidade.

         O conveniente é retroceder  e buscar  camiños  alternativos.    

 

 

 Protección  Civil  Portas

 Incendios

 

    (Glosario de Incendios forestales )

Término

Descripción

Ataque directo

Consistente en actuar directamente sobre el frente de fuego, tratando de sofocarlo con auxilio de agua, tierra, batefuegos, ramas, etc.

Ataque indirecto

Consiste en eliminar el material combustible existente en la superficie comprendida entre el fuego y la barrera elegida como línea de defensa.

Ataque por el flanco

Consistente en dirigir los trabajos de extinción a lo largo de los flancos del fuego, simultánea o alternativamente, desde un punto de apoyo de menor actividad hacia el frente del fuego, para dominarlo.

Barrera

Cualquier obstáculo que se oponga a la propagación de un fuego. Por ejemplo, una superficie o faja desnudas de material combustible.

Borde de un incendio

La parte de su perímetro que está en llamas.

Cabeza de un incendio

La parte de frente de un incendio por donde avanza con la mayor rapidez e intensidad.

Cola del incendio

La parte del borde de un fuego en que este avanza con más lentitud.

Combustibles

Las sustancias existentes en el monte que pueden arder.

Contrafuego

Fuego que se provoca para apagar o cortar los progresos de un incendio.

Cortafuego

Barrera existente o preparada antes de que se produzca un incendio, de la que se han hecho desaparecer todos o la mayor parte de los materiales inflamables, destinada a detener los fuegos superficiales de poca importancia o a servir como línea de base para trabajar o para iniciar contrafuegos, si es necesario, así como facilitar el movimiento del personal y material en las operaciones de lucha.

Estrato

La capa de vegetación viva comprendida entre ciertos limites. El estrato herbáceo comprende las plantas no leñosas; el arbustivo, las leñosas que no llegan a adquirir el porte arbóreo, y el arbóreo, el estrato compuesto por árboles.

Faixa de apoio

Faja que se prepara en el transcurso de una extinción como línea de base para trabajar, para iniciar contrafuegos o para separar la superficie quemada de la no quemada. En ella se elimina la cubierta vegetal y se remueve el terreno hasta hacer desaparecer los materiales combustibles.

Frente de un incendio

La parte de un incendio que avanza con mas fuerza, generalmente a favor del viento o hacia arriba en los terrenos pendientes.

Flanco de un incendio

Se denominan flancos a los bordes de un incendio comprendidos entre la cabeza y la cola.

Fuego de copas

Fuego que avanza por las copas de los árboles.

Fuego de superficie

El que se extiende quemando el tapiz herbáceo y el matorral.

Fuego de subsuelo

El que se propaga bajo la superficie.

Fuego dominado

Aquel al que se ha conseguido aislar y contener, quedando así bajo control.

Fuego extinguido

Aquel en el que ya no existe peligro de reproducción, por no quedar en él materiales en combustión ni calientes.

Fuego reavivado

Fuego que se reproduce cuando parecía ya extinguido.

Fuego sofocado

Aquel fuego en cuyo borde se han apagado las llamas.

 

Incendio

Fuego grande que quema combustibles que no estaban destinados a arder.

Línea de defensa

Barrera que se selecciona entre las naturales o artificiales existentes y que se completa, si es preciso, hasta envolver el borde del fuego para dominarlo y extinguirlo.

Plan de ataque

Método de actuación que se decide para un incendio determinado, teniendo en cuenta las circunstancias que concurren.

Velocidad de avance

La velocidad con que progresa la cabeza del fuego.

Velocidad de propagación

La velocidad con que se extiende un incendio. Se refiere al aumento lineal del borde, cuando interesa determinar los efectivos necesarios para la extinción, o al de la superficie quemada, cuando se trata de estimar las pérdidas.

 

 

 Protección Civil de Portas

 

DEFINICIÓN

 

 

 

Definición 

    Se define por incendio la combustión no deseada de uno o varios materiales.

    Combustión es un fenómeno de oxidación exotérmica que se produce con carácter irreversible.

Oxidación

Combinación de un material con el oxígeno.

 

Exotérmica

Desprende calor.

 

Carácter irreversible

El material afectado por esta oxidación queda transformado totalmente, cambiando sus propiedades físico químicas, sin posibilidad de recuperarlas.

 

Tetraedro del fuego 

    Para que un fuego se produzca y/o se mantenga son necesarias cuatro condiciones; la falta de una de ellas produce automáticamente a la extinción del mismo. Estas cuatro condiciones son:

Calor - aumento de temperatura

Combustible - toda materia capaz de arder

Comburente - materia que aporta oxígeno para la combustión

Reacción en cadena - distintas etapas de la combinación de las moléculas de un combustible con el oxígeno

Fases de un incendio 

    En el desarrollo de un incendio pueden distinguirse varias fases:

  1. Según aumenta la temperatura, el combustible empieza a desprender partículas invisibles al ojo humano.

  2. La concentración de partículas ascendentes, que se desprenden del material, forma humos y vapores que ya son visibles.

  3. En presencia de la cantidad de oxígeno necesaria, los vapores se transforman en llamas, con gran aumento de los humos y desprendimiento de calor.

    La duración de cada una de estas fases depende de la clase de material y de las circunstancias en cada momento.

    La velocidad de propagación del fuego viene determinada por la superficie de contacto del combustible con el comburente, por la proporción de ambos y por la temperatura.

    Los gases combustibles y los vapores desprendidos de líquidos combustibles nos dan el mayor grado de mezcla con el aire. En determinadas proporciones pueden provocar explosiones, al igual que líquidos o sólidos combustibles pulverizados.

    Las brasas son productos de combustiones incompletas de algunos sólidos de alta temperatura de oxidación, las cuales forman posteriormente las cenizas.

 

Formas de propagación del fuego 

    El fuego puede propagarse por cualquiera de los tres medios o por distintas combinaciones entre ellos. Estos medios son: radiación, convección y conducción.

  Radiación

    Es el desplazamiento de ondas de calor, partiendo de un fuego, a una materia próxima. El ejemplo más notorio es el calor que nos llega del Sol. El calor que radia un fuego se transmite en línea recta, calentando los objetos y el aire próximos, propagándose en todas direcciones, sin tener en cuenta la dirección del posible viento reinante.

    Las ondas radiadas pueden ser reflejadas, en parte, por ciertos objetos tales como planchas metálicas. Las superficies oscuras absorben el calor radiado mas aprisa que las superficies de colores claros.

  Convección

    Es el desplazamiento de los gases y aire caldeados. Cuando se calienta el aire o cualquier otro gas, este se dilata y se vuelve más ligero; esto hace que ascienda y cuanto más caliente se encuentre, mayor será su ascensión. El humo y los gases calientes que se engendran en un fuego suben rápidamente, calentando todas las materias que están por encima, pudiendo llegar a su temperatura de ignición y arder.

    Cuando el calor se desplaza ascendiendo por un hueco de escalera, esta haciéndolo por convección. Estos gases caldeados siguen la línea de menor resistencia y, cuando tropiezan con algún obstáculo en su desplazamiento hacia arriba, se propaga lateralmente, pasando por puertas y ventanas o saturando el lugar si están cerradas. La convección esta influida por la velocidad del viento y las corrientes de aire.

  Conducción

    Es el avance del calor a través de una sustancia. Esto queda demostrado si calentamos un extremo de una varilla de metal y la sostenemos por el otro extremo; al cabo de un momento notaremos el calor conducido por el metal. De aquí la importancia de la conductibilidad de los materiales en la propagación de los incendios. De forma muy general podemos decir que los metales son buenos conductores y otros, como por ejemplo: el hormigón, piedras o ladrillos, son malos conductores.

Gases de la combustión 

    Los gases que se producen en los incendios son causa de mas de la mitad del total de los fallecidos.

    La peligrosidad de estos gases depende de la concentración de los mismos en el aire, el tiempo que dura la inhalación y las condiciones físicas de la persona. Estas condiciones varían a causa del propio incendio, ya que el ritmo respiratorio aumenta debido a la tensión nerviosa, el calor, el esfuerzo y el exceso de anhídrido carbónico.

    En ningún caso se da la presencia exclusiva de uno solo de los gases que suelen producirse y la mezcla de ellos es más tóxica que la suma de cada uno por separado. Por tanto, no son de fiar los índices de tolerancia de cada uno de los gases, sobre todo teniendo en cuenta que las condiciones físicas de la persona, a que antes nos referíamos, hacen que estos índices bajen notablemente.

    El comburente por excelencia es el oxígeno que existe en el aire, en una proporción del 21% en volumen, pero hay compuestos químicos que contienen en sus moléculas una gran cantidad de oxígeno que, en determinadas condiciones, lo desprenden favoreciendo las oxidaciones rápidas y, por tanto, las combustiones. Como ejemplo podemos citar: el clorato potásico, nitrato amónico y ácido nítrico. También hay materiales combustibles, como la nitrocelulosa que contienen oxígeno en sus moléculas y que pueden arder, sin necesidad del aporte exterior de oxígeno del aire.

    Cuando el contenido de oxígeno en el aire desciende, se producen en las personas síntomas indicativos de un principio de asfixia, afectando a las condiciones físicas y psíquicas de la misma, llegando a perder el conocimiento cuando la proporción se acerca al 6%; por debajo de este límite se produce la muerte.

  Monóxido de carbono

    El monóxido de carbono es tóxico y actúa principalmente al ser inhalado, siendo clasificado como asfixiante químico.

    Normalmente, el oxígeno se combina con la hemoglobina de la sangre y, seguidamente, es transportado a los tejidos del cuerpo, para la oxigenación de las células. La presencia del monóxido de carbono, al ser inhalado, produce una interferencia a este transporte de oxígeno, debido a que la hemoglobina tiene una afinidad por este gas que es de 200 a 300 veces mayor que por el oxígeno. Por consiguiente, cualquiera que sea la cantidad de monóxido de carbono, la hemoglobina se combinará con este, antes de hacerlo con el oxígeno.

    Los efectos del monóxido de carbono se caracterizan tanto por ser crónicos, como agudos. Los efectos agudos se producen por exposiciones cortas, menos de 1 h., a altas concentraciones (400 partes por millón).

    Los síntomas son: dolores de cabeza, nauseas, confusión y alucinaciones.

    Una concentración de 10.000 partes por millón dará como resultado la inconsciencia y muerte rápida.

    El grave peligro que presenta una exposición aguda al monóxido de carbono radica en que no hay advertencia alguna, como olor o color, y, en el caso de una exposición a una concentración muy alta, existen pocos síntomas iniciales, antes de la inconsciencia o la muerte.

  Dióxido de carbono

    El dióxido de carbono o anhídrido carbónico se produce en grandes cantidades en los incendios. Es mortal en concentraciones asfixiantes. Concentraciones de 30.000 partes por millón lo convierten en un narcótico débil, que aumenta el ritmo respiratorio, la presión sanguínea y el pulso.

  Otros gases de la combustión

    En los incendios no solo se producen óxidos de carbono, sino muchos otros gases, que dependen del tipo de material, cantidad de oxígeno y temperatura. En ocasiones, los agentes extintores también producen gases tóxicos. Los más comunes suelen ser los compuestos de azufre, cloro y nitrógeno.

    Entre los compuestos de azufre tenemos el anhídrido sulfuroso y el ácido sulfhídrico.

- El anhídrido sulfuroso es un gas picante e irritante, que se produce en gran cantidad en la combustión de compuestos de azufre. Es soluble en el agua, por lo que las partes mas afectadas suelen ser las membranas mucosas del sistema respiratorio superior.

- El ácido sulfhídrico es muy irritante y afecta al sistema nervioso, causando parálisis respiratoria.

    Los compuestos de cloro más comunes en los incendios son el ácido clorhídrico y el cloruro de carbonilo.

- El ácido clorhídrico corroe rápidamente la mayor parte de los metales y el hormigón. Es ininflamable y produce lesiones pulmonares, si se inhalan sus vapores. Es un producto de la combustión de materiales ampliamente usados en la construcción, como aislantes.

- El cloruro de carbonilo, vulgarmente fosgeno, es un gas que origina lesiones en el pulmón. Su acción es mas aguda que crónica. Los síntomas de envenenamiento son: vómitos, sequedad de garganta, dolor de tórax, irritación bronquial y sensación de falta de respiración. Su olor no constituye una advertencia para personas normales.

    Entre los compuestos nitrogenados destacamos el dióxido de nitrógeno, el amoníaco y el ácido cianhídrico.

- El dióxido de nitrógeno es un gas muy perjudicial para los pulmones, que puede producir neumonía. Aparte de en los incendios, se encuentra en los humos de soldadura en los locales mal ventilados. Puede inhalarse en concentraciones peligrosas antes de ser advertido.

- El amoníaco es un gas extremadamente irritante que puede producir la muerte instantáneamente por espasmo bronquial. Puede producir concentraciones explosivas en presencia de un fuego abierto.

- El ácido cianhídrico es muy abundante en los incendios, muy tóxico y tiene un olor característico.

Calor y temperatura 

    La máxima cantidad de calor desprendido en una combustión se obtendrá cuando esta sea completa; entonces dependerá del poder calorífico del combustible y de la cantidad quemada.

    En el caso de la madera se podría llegar a una temperatura de 1.920 ºC., si no hubiese perdidas; pero hay diversos factores que influyen en la combustión y que hacen variar las temperaturas que, en teoría, debían alcanzar los distintos combustibles.

    El aumento de presión, bajo ciertas condiciones, y el aporte de aire recalentado pueden hacer que suba la temperatura de combustión; sin embargo, hay otros factores a considerar que hacen que disminuya, por ejemplo, el grado de humedad y el que la mezcla combustible-comburente no suele estar en perfecto equilibrio; o sobra combustible o comburente, en cuyo caso la combustión es incompleta o se pierden calorías en el calentamiento del comburente sobrante. Aparte de todo esto, hay que tener en cuenta las perdidas que se producen por la transmisión del calor.

    El exceso de calor produce quemaduras cuando se localiza en partes determinadas de la piel, pero el aumento de la temperatura ambiente puede producir un shock térmico, causante de muerte, a menudo, si se sobrepasan los 41ºC.

    Las señales indicadoras de la existencia de un fuego son el humo y la llama, que son, por otra parte, los signos que producen mas pánico. Sin embargo, hemos visto que la mayor peligrosidad de un incendio esta constituida por los gases, productos de la combustión, que, en muchos casos, no se advierten hasta que han producido efectos letales.

    El humo es una mezcla de gases y de partículas sólidas y liquidas aerotransportadas, que se desprenden de la combustión. Aparte de los efectos tóxicos producidos por los gases que contiene, el peligro del humo viene dado por el calor que adquiere y por el efecto de oscurecimiento, que puede aislar a las víctimas al no poder encontrar las salidas y conducirlas al pánico.

    Los humos aumentan por la combustión incompleta, la humedad y la clase de los materiales en combustión.

    Las radiaciones térmicas producidas por un aumento de temperatura, al llegar a una longitud de onda determinada, producen un fenómeno luminoso que se conoce como llama. La parte mas alta de la llama es donde se concentra la mayor cantidad de calor y el mayor consumo de oxígeno. Los gases calientes ascienden dejando un vacío, que es ocupado por aportaciones de aire frío, que añaden oxígeno a la combustión, en locales abiertos. En el caso de locales cerrados, si no hay posibilidad de aporte de oxígeno, el fuego se apaga manteniendo temperaturas por encima del índice de inflamabilidad del combustible, por lo que puede reavivarse si se aporta oxígeno, al cabo de bastante tiempo.

Clasificación de los fuegos 

    Los fuegos se agrupan en cuatro clases, basándose en los elementos extintores para combatir cada uno de ellos.

Clase A

Son los que ocurren con materiales sólidos como la madera, el papel, los trapos y los desperdicios. La acción sofocante y de enfriamiento del agua, o soluciones que la contengan en porcentajes altos, son de importancia vital en esta clase de fuegos. Hay agentes de polvos químicos secos especiales (de multiuso) que extinguen rápidamente las llamas y forman una capa que retrasa la combustión. Si fuese imperiosa una extinción total, se recomienda continuar con agua o con otro agente extintor de la clase A.

Clase B

Son los que ocurren debido a la presencia de una mezcla de vapor-aire sobre la superficie de un líquido inflamable, como gasolina, aceite, grasa, pinturas y algunos disolventes. El limitar el aire (oxígeno) e inhibir los efectos de la combustión son de importancia vital en esta clase de fuegos incipientes. Los chorros de agua favorecen la propagación del fuego, aunque, en ciertas condiciones, las boquillas de niebla de agua han demostrado ser eficaces. Generalmente, se usan polvos secos comunes, polvos secos de multiuso, anhídrido carbónico, espuma e hidrocarburos halogenados.

Clase C

Son los que tienen lugar en gases combustibles, con la particularidad de arder muy rápidamente.
Como norma general, los fuegos producidos en gases no deben apagarse si no se puede contener el escape de gas. El peligro de explosión por la acumulación del gas del escape sería peor que permitir que el gas siga ardiendo en el punto en que se esta fugando.
La única manera adecuada de extinguir un fuego así es cortándole el combustible. Mientras tanto, es necesario enfriar los materiales o edificaciones expuestos al fuego, así como el propio contenedor del gas.
La neblina de agua es buena para estas operaciones y establece una barrera contra el calor, para proteger a las personas que intentan cerrar las válvulas o trabajan cerca del fuego.
Hay que tener en cuenta que, cuando la llama de un escape es azulada y no produce humos, es probable que en el interior del contenedor exista una mezcla del combustible y comburente dentro de sus límites de explosividad. En el caso de crearse un vacío, la explosión es segura, no se puede arriesgar, el personal al intentar cortar la fuga. En estas circunstancias, si fuese posible, habría que inyectar vapor de agua o gas inerte.
Los agentes extintores mas adecuados son el anhídrido carbónico, gases inertes, polvo químico y halógenos.

Clase D

Los fuegos que ocurren en metales combustibles como el magnesio, el titanio, el circonio, el litio y el sodio, se clasifican como de la clase D. Para controlar y extinguir fuegos de esta clase se han desarrollado técnicas, agentes extintores y equipos de extinción especiales. En general, no debieran usarse agentes extintores comunes sobre fuegos metálicos, ya que existe el peligro, en la mayoría de los casos, de aumentar la intensidad del fuego debido a una reacción química entre algunos de los agentes extintores y el metal que se esta quemando.

Otros fuegos

Los fuegos que se forman en ciertos combustibles o reactivos químicos requieren, en algunos casos, agentes extintores y técnicas especiales. En estos casos debe intervenir personal especializado

Es frecuente que alguna de estas clases se desarrolle en presencia de corriente eléctrica, como en el caso de incendios de aparatos electrodomésticos, cables eléctricos, etc. En estos casos, al peligro que representa el fuego, se añade el riesgo de electrocución, por lo que al intentar apagar el fuego debe considerarse esta posibilidad y, si existe, tomar las oportunas medidas protectoras, tales como desconectar la electricidad, utilizar extintores adecuados, etc.

Clasificación de los fuegos y su relación con los agentes extintores 

Clase de Fuego

Combustible

Agua chorro

Agua pulverizada

Espuma

CO2

Polvo BC

Polvo ABC

Halones

A

Sólidos

Bien

Bien

Bien

?

?

Bien

?

B

Líquidos

No

Bien

Bien

Bien

Bien

Bien

Bien

C

Gaseosos

No

?

No

?

Bien

Bien

Bien

D

Metales

No

No

No

No

No

No

No

 

Clasificación según el agente extintor

Aplicaciones

Ventajas

Inconvenientes

Peligros

 

AGUA

A chorro

Fuegos con brasa.

Gran alcance.

Dispersión del incendio.
Poca penetración.
Daños adicionales en documentos.


Fuegos de equipos en presencia de tensión eléctrica (con agua pulverizada el peligro es menor).
Fuegos de metales.

 

Pulverizada

Fuegos con brasa.

Gran penetración en fuegos con brasas.

Poco alcance.

 

Pulverizada con aditivos

Fuegos con brasa.
Fuegos de líquidos inflamables.

Mejora la eficacia del agua.

No extingue fuegos dinámicos (derrames).

 

ESPUMA

Fuegos con brasa.
Fuegos de líquidos inflamables.

Efecto acumulable a partir de la densidad crítica de aplicación.

Hidrolización del espumógeno.
No extingue fuegos dinámicos (derrames).

Fuegos de metales.
Fuegos de equipos bajo tensión eléctrica.

 

POLVO

Químico seco (BC)

Fuegos de líquidos inflamables.
Fuegos de combustibles líquidos o gaseosos bajo presión.

Alta eficacia.

Pueden originar daños en máquinas y equipos delicados.

---

 

Polivante (ABC)

Fuegos con brasa.
Fuegos de líquidos inflamables.
Fuegos de combustibles líquidos o gaseosos bajo presión.

Alta eficacia.

---

 

Especial (D)

Fuegos de metales.

---

Suelen ser específicos para tipos concretos de metales.

 

DIÓXIDO DE
CARBONO

Fuegos de líquidos inflamables y combustibles gaseosos confinados o de pequeño tamaño.
Fuego en presencia de tensión eléctrica.

No deja residuos.

Baja eficacia.

Asfixiante.
Puede originar quemaduras por baja temperatura en la descarga.

 

HALÓN

Fuegos de líquidos inflamables.
Fuegos combustibles líquidos o gaseosos bajo presión.
Fuegos en presencia de tensión eléctrica.

No deja residuos.

No muy eficaz frente a fuegos con brasa.

Corrosiones.
Productos tóxicos en la descomposición del agente.

 

Incendios forestales 

 

  Factores que intervienen en un incendio forestal

    El monte está constituido por gran número de materiales combustibles, hierbas, plantas no leñosas, matorral, arbustos y árboles.

    Atendiendo a su composición, los combustibles vegetales se clasifican en:

Combustibles ligeros. Son los que tienen menos de 1 cm. de diámetro: hierbas, hojas, pinocha, helechos, líquenes, ramillas, etc. Se inflaman con facilidad y se consumen rápidamente cuando están secos.

Combustibles pesados. Son los que tienen mas de 1 cm. de diámetro: troncos, tocones, ramas gruesas, raíces, etc. Se inflaman mas difícilmente que los ligeros y arden mas despacio.

Combustibles verdes. Son las plantas vivas con su follaje: árboles, arbustos, matas, hierbas.

    No debe olvidarse que las coníferas (pinos, abetos, etc.), por contener en su interior resinas, arden mas fácilmente que las frondosas (robles, hayas, etc.).

    El fuego se produce cuando se aplica calor a un cuerpo combustible en presencia de aire. Cuando afecta a combustibles vegetales naturales y se propaga a través del monte, recibe el nombre de incendio forestal.

    Un incendio forestal se comporta de acuerdo con el ambiente en que se encuentra. La mayoría de los incendios forestales son extinguidos cuando han recorrido menos de 5 Ha.

    Algunos fuegos, sin embargo, se convierten en grandes y devastadores debido a condiciones meteorológicas muy desfavorables; porque su situación en zonas inaccesibles impide acudir rápidamente a extinguirlo; o bien, se da la coincidencia de varios incendios que exceden de la capacidad de los medios disponibles.

  Clases de fuegos forestales

    Se diferencian las siguientes clases de fuegos forestales:

Fuego de superficie

Se extienden quemando el tapiz herbáceo y el matorral. Este tipo de vegetación,  al acusar rápidamente la falta de humedad y arder con facilidad, resulta muy propicio a la iniciación y propagación de las llamas.

Fuego de copas

Avanzan consumiendo las copas de los árboles. Como la fuerza del viento es  mayor a nivel de copas que a nivel de matorral, el fuego de copas avanza mas rápidamente que el de superficie.

Fuego de subsuelo

Son los que se propagan bajo la superficie, alimentados por materia orgánica seca, raíces o turba; su desplazamiento es lento, yendo detrás de los de superficie.

  Propagación del fuego

    La velocidad de propagación de los incendios difiere, no solo de unos siniestros a otros, sino en sus distintos frentes de fuego.

    Se denomina:

BORDE de un incendio a su perímetro en llamas.
CABEZA a la parte del borde por donde el fuego avanza con mayor rapidez.
COLA a aquella en que menos progresa.
FLANCOS a los contornos laterales.

    A efectos de extinción, para localizar el lugar donde presentar combate y determinar el número de personas y clase de elementos que han de intervenir, interesa conocer los siguientes fenómenos:

1. El calor desprendido por la combustión, provoca el calentamiento de las capas de aire situadas por encima del arbolado en llamas. Al elevarse el aire caliente promueve una succión de aire frío, casi a ras del suelo, que contribuye a activar la combustión.
2. El Sol calienta durante el día la superficie de la tierra y sus efectos son mas patentes en los valles que en las cumbres. El aire que esta en contacto con el suelo se calienta, pues, mas intensamente, por lo que aparecen corrientes de aire ladera arriba.
Un fenómeno de signo contrario tiene lugar, ladera abajo, durante la noche, al enfriarse antes los cerros que las vaguadas.

3. La humedad relativa suele ser mayor por la noche que por el día; lo que contribuye a que la vegetación este mas seca durante las horas solares.

4. Las maderas están constantemente intercambiando humedad con el medio ambiente, hasta alcanzar una posición de equilibrio. Este fenómeno, llamado higroscopicidad, nos orienta sobre el grado de humedad de los combustibles leñosos.

 

  Factores que intervienen en la propagación

    Los factores que intervienen en todo incendio forestal son:

        - Combustibles forestales.

        - Climatología.

        - Topografía.

    Estos factores, y sus distintos grados de relación entre ellos, son los que determinan el comportamiento del fuego.

  Influencias de la vegetación y los combustibles forestales

    Las condiciones en que se encuentre el combustible forestal influye en la velocidad de propagación del fuego, y en su intensidad. Asimismo, influye notablemente la densidad de vegetación por unidad de superficie, pues los efectos del calor llegan mas rápidamente y menos amortiguados cuanto mayor sea la proximidad de unas plantas a otras.

Clasificación de especies según su poder calorífico

Alto

Madroño (Arbutus unedo)

Boj (Buxux sempervirens

Jaras mediterráneas (Cistus ssp)

Brezos (Erica ssp)

Aulagas (Genista ssp)

Enebros (Juniperus oxycedrus)

Labiernago (Philyrea angustifolia)

Pino insignis (Pinus radiata)

Romero (Rosmarinus officinalis)

Medio

Jaras atlánticas (Cistus ssp)

Lavanda (Lavandula stoechas)

Acebuche (Olea europea)

Piñonero (Pinus pinea)

Encina (Quercus ilex)

Alcornoque (Quercus suber)

Coscoja (Quercus suber)

Zarzas (Rubus ssp)

Esparto (Stipa tenacissima)

Tomillo (Thymus vulgaris)

Toxo (Ulex ssp)

    Análogamente, las masas puras de pinos oponen menos resistencia al paso del fuego que las mezcladas con frondosas.

  Influencias de la topografía

    La configuración del terreno ejerce destacada influencia en la propagación de los incendios. Los montes generalmente presentan relieve irregular, con pendientes pronunciadas y vaguadas muy marcadas. La forma clásica de propagación en los primeros momentos de un incendio en terreno no llano, es la elíptica, cuyo eje mayor sigue la línea de máxima pendiente (ver fig. ). En caso de hacer viento, la dirección de avance aparecerá modificada en razón de su mayor o menor intensidad.

   
   
   

    Cuando una ladera esta ardiendo, el aire caliente que se desprende al elevarse, va desecando el matorral y los árboles próximos que se encuentran en niveles mas altos, adelantando así su ignición; como el sentido de las llamas es igualmente ascendente, ese momento se alcanza tanto mas pronto cuanto mas acusada sea la inclinación del terreno.

    Las vaguadas, si son profundas y de perfil muy pendiente, actúan como verdaderas chimeneas, formando un tiro que activa el siniestro.

    Cuanto más fuerte es la pendiente, mas rápido sube el fuego. Las laderas con exposición sur (solana) son mas secas porque reciben mayor cantidad de radiaciones solares. Los vientos son dirigidos por picos y valles, y tienden a encajonarse en las gargantas. Todo ello contribuye a llevar el incendio en unas direcciones con preferencias a otras.

Velocidad de propagación

Pendiente actual %

Pendiente próxima %

Factor a multiplicar por la velocidad actual

0

0

1.0

0

10

2.2

0

30

3.0

0

60

6.0

10

0

0.5

10

10

1.0

10

30

1.4

10

60

3.0

60

0

0.2

60

30

0.5

60

60

1.0

60

90

7.0

 

  Influencia de la climatología

    La acción del viento se manifiesta en 3 formas diferentes:

- Aportando oxígeno
- Aproximando las llamas a los árboles que aun no arden
- Desplazando chispas y pavesas a zonas del monte aun no incendiadas

    Cuanto mas fuerte es el viento, mas deprisa se propaga el fuego. El aire seco y las altas temperaturas hacen que el combustible forestal se seque rápidamente, favoreciendo su ignición y activando su posterior combustión.

    Básicamente, las condiciones climatológicas favorables a la propagación de un incendio,son las siguientes:

Vientos fuertes

Temperaturas altas

Aire seco

Sequía prolongada

Tiempo inestable (viento racheado, etc.)

    El viento hace que el fuego se extienda deprisa, desprendiendo mas calor. Asimismo, el viento lleva chispas y brasas que provocan focos secundarios.

    El aire caliente absorbe más humedad, seca y precalienta los combustibles, que arden desprendiendo mucho calor.

    Por su parte, la sequía prolongada crea condiciones de peligro extremo. Los combustibles pesados se secan y pueden arder mas fácilmente.

Comportamiento del incendio

Factores

Afecta a la velocidad de propagación

 

Concepto

Características que condiciona

Combustible

Cantidad de combustible

Cantidad de biomasa o restos

A mayor cantidad de combustible mayor velocidad

Tamaño y forma

Finos o ligeros, medios, gruesos o pesados condicionan la relación superficie volumen

A mayor relación superficie/volumen mayor facilidad de combustión

Compactación

Espaciamiento o distancia entre los combustibles

A mayor compactación mayor velocidad

Humedad

Combustibles vivos o muertos

A mayor humedad menor velocidad

Distribución espacial

Continuidad horizontal y/o vertical

A mayor continuidad vertical u horizontal mayor velocidad

Tiempo atmosférico

Humedad relativa

Temperatura ambiente

A mayor humedad relativa menor velocidad

Viento

Velocidad, dirección, intensidad, generales, locales: de ladera de cañón, brisas marinas, tormentas

A mayor velocidad del viento mayor velocidad

Topografía

Pendiente

Aumento del calor de convección

A mayor pendiente mayor velocidad

Exposición (orientación)

Solana umbría condicionan la temperatura y la humedad relativa

A mayor exposición solana mayor velocidad

Altitud

Condiciona la temperatura y la humedad

A mayor altitud menor velocidad

Relieve

Cañones ollas, rampas collados

A mayor relieve quebrado mayor velocidad

 

 

 

Escoite  os  medio de  radio  e  televisión e siga  as  recomendacions  dadas polas autoridades de

Protección  Civil  e  lembre  ante  calquera  situación  de  risco:

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